domingo, 28 de octubre de 2007

El hobbit

El Hobbit
John Ronald Reuel Tolkien
Editorial Minotauro

La primera lectura que os recomendaré será una de iniciación: iniciación a la lectura, a la Literatura, a la fantasía, a la cruda realidad, a la alegría y a la exaltación de la Amistad.

Siento lástima cuando entro en una librería y encuentro este libro escondido entre los libros de literatura infantil. Bueno, quizás escondido hasta que Peter Jackson hiciera las películas de El Señor de los Anillos. Ahora es posible encontrarlo sin rebuscar; pero en muchas ocasiones, todavía en la sección infantil.

Y no considero que sea justo.

Tal vez en literatura fantástica, ahí sí que sería justo. Pero aclarando por literatura fantástica no todo aquello que escapa a la dimensión real y que no sabríamos cómo clasificarlo. Catalogar a El hobbit de literatura infantil, o fantástica sin más, resulta un crimen contra la historia de la Literatura.

Desde que hacemos Historia, hacemos Literatura: con géneros y subgéneros, y ramas que ni los filólogos aciertan a encuadrar dentro de una u otra nomenclatura.

Pero un buen día llegó Tolkien y puso todo patas arriba. El hobbit nació, en esencia, como un cuento. Y es cierto. Pero un cuento encuadrado dentro de una obra literaria que ha trascendido y desbordado hasta los deseos más íntimos del entrañable profesor de Inglés Antiguo de la Universidad de Oxford.

Y es que Tolkien fue capaz de conjugar la lingüística, los idiomas, la Historia, la Literatura y la mitología como nadie lo hiciera antes: como nadie ha vuelto a hacerlo. Incluso en nuestros días bebemos de los clásicos para crear la nueva literatura, (no todos, aunque más les valdría a los que no lo hacen), la mitología está presente, "latente" en tantísimos textos, unos a sabiendas; que connotan cultivo literario, y otros sin saberlo; que connotan desconocimiento errando al creerse originales. Épica ha habido y habrá, unas veces con más fortuna y otras que mejor no recordaremos. Ciclo carolingio y artúrico, tradiciones clásicas/mediterráneas o nórdicas/escandinavas, romanticismo exaltando los nacionalismos...

Pero... Beber de todos, asimilarlos a todos, aglutinarlos a todos, extraer lo más preciado de unos y otros para luego conjugarlos y para colmo, crear algo nuevo y diferente... Para eso habría que tener un don, y Tolkien lo tenía, no me cabe la menor duda.

Así pues empezó a escribir El hobbit, qué digo escribir, si igual que la Literatura, su obra empezó para ser transmitida oralmente y no leída, incluso en eso, sin quererlo, nuestro querido filólogo metía sus pies en la tierra emulando a las raíces de un portentoso árbol para agarrarse a las piedras puestas por el tiempo. Y digo "oralmente" porque El hobbit lo fue inventando noche tras noche, capítulo tras capítulo para ir narrándoselo a su hijo mientras éste se dormía.

Fue después que lo recopiló, pulió y para nuestra satisfacción: lo publicó.

Así pues, escribió un cuento, pero un cuento que después tendría que enmarcarse dentro de un contexto, La Tierra Media, fruto toda ella de la mente de su autor: mitología, tradición, historia, lenguas, razas, especies, arquitecturas, modas, costumbres, fiestas... Todo.

En el mismo libro hay expresiones propias de un cuento que el pobre Tolkien lamentaría una vez publicado, claro que ya viéndolo desde la perspectiva de El Señor de los Anillos y el resto de su obra.

Entendamos este libro como una obra de iniciación: pues cautivará por igual al lector al avezado y al novel.

Decía al principio que sería justo encontrarlo en la estantería de Literatura Fantástica... Sí, pero si aceptamos que ésta nació a partir del propio Tolkien, por lo menos tal y como hoy en día la entendemos. Después de él lo han intentado muchos otros, el propio C.S. Lewis, autor de Las crónicas de Narnia y amigo íntimo de Tolkien se referiría a esta obra en 1937 diciendo: "Todos los que aman esos libros para niños que pueden ser leídos y releídos por adultos".

Y Lewis sabría algo al respecto, no obstante él y Tolkien eran colegas en la Universidad de Oxford y más aún los lunes por la noche cuando hablaban de literatura en torno a una pinta de cerveza en su pub favorito.

No me extenderé más, os recomiendo esta lectura porque resulta entrañable, fácil de leer en la intimidad al calor de un té en otoño, e incluso adecuada para regalar a un niño para que lo entienda, lo disfrute y tal y como espero, lo incite a buscar otro libro y leerlo.

Infantil quizás, pero no pueril.

4 comentarios:

AJSC dijo...

Hola: Gracias a Dios leí primero El Hobbit, antes de El Señor d los Anillos. El Hobbit me parece una lectura iniciática, un comienzo para entrar en la Tierra Media, y empezar a conocerla y amarla. Evidentemente no es literatura infantil, pues en él hay cosas que un niño quizás no comprendería. No se si fue el comienzo de los libros de Tolkien sobre la Tierra Media. Si fue así, supongo que este universo el surgiría por casualidad, y una vez lo descubrió le fue dado forma y complicándolo. La obra de Tolkien es, a mi juicio, una de las cumbres de la literatura universal. He leído tres veces El Hobbit y otras tres El Señor de los Anillos, y siempre descubro cosas nuevas en ellos; no me cansan. Animo a los jovenes a que se acerquen a este autor leyendo sus libros, y que su acercamientono sea solo a traves de la Playstation. Saludos.

el gastrónomo de A cielo abierto dijo...

No puedo coincidir mas en tus apreciaciones, incluida la de la Play...

La Tierra Media nació con El Silmarillion, obra inconclusa por otra parte.

El Hobbit vino después, independiente, pero poco a poco lo fue amoldando a la Tierra Media y lo ensambló con maestría.

Ambos, El Hobbit y El Señor de los Anillos, se centran en el universo Tolkien en la Tercera Edad: el Silmarillion es la Primera. En él nacen todos los conceptos, razas, idiomas y geografía.

El Señor de los Anillos es el "casi" colofón de El Silmarillion, y digo "casi" porque será en los Apéndices de El Señor de los Anillos donde realmente se zanjen muchos asuntos que parecen quedar pendientes en la trilogía.

Obra maestra donde las haya, sí señor. Sí recomendable para niños, entre 13 y 15 años. Antes, efectivamente, habría cosas que uno más pequeño se perdería sin llegar a captarlas. Pero aborda temas universales comunes en todas las tradiciones occidentales que son accesibles para todos.

Yo destacaría la "apología" (valga el término) a la Amistad.

Tolkien es tan fabuloso en su obra como en su vida, si cayera en tus manos alguna biografía suya te recomendaría encarecidamente que la leyeras: a la sazón: J.R.R. Tolkien / Una biografía. Escrita por Humphrey Carpenter y traducida al español y publicada por Minotauro.

Permíteme qe no mencione cuántas veces he leído El Hobbit y El Señor de los Anillos para que no me clasifiques como "friqui".

Saludos.

Anónimo dijo...

Curiosa lectura de un Hobbit , recomendada por otro.
no podia faltar en este blogg una recomendacion sobre Tolkien y su obra. coincido con Usted.

el gastrónomo de A cielo abierto dijo...

Je, je, je...

Me alegro por la coincidencia. He de reconocer que si no hubiera sido por Tolkien no habría ahora blog, ni mi existencia sería la misma.

Mientras inspire y no obsesione, su aportación a mi pasión por la Literatura y la Lingüística será bienvenida.

Gracias por tus palabras.